viernes, 17 de julio de 2009

GARGANTA PROFUNDA (En Escarrilla)

¡Anda que no hacía años que no bajaba la Garganta de Escarrilla! Pues...hará 18 o así.
Cuando trabajaba de guía de montaña en Formigal, allá por el paleolítico, llegamos a bajarla una tarde con la gente que llenaba dos autobuses. Primero 50 o 60, los dejábamos en Escarrilla a todos, sanos y salvos, se quitaban el neopreno mojado y se lo encasquetábamos al otro grupo que estaba esperando en la entrada. ¡Que tiempos aquellos! Con Piné, Michel, Concha y yo. Ni cascos, ni arneses para todos ni leches...pero que bien nos o pasábamos y qué risas nos echábamos.
Ayer volví, después de tanto tiempo, con Pol, sus dos críos (Bizén y Chaime), con Rubén, el hijo de Rut y Chué y Antonia, una murciana que se ha descolgado por aquí y que creo que no había flipao tanto en su vida. (La verdad es que creo que no tenía ni idea de adónde iba ni lo que iba ha hacer). El Chué, con la pata escayolada, ha estado de intendencia arriba y haciendo amistad con todos los quinquis (perdón, alternativos...) que subian a Pirineos Sur y paraban allí a preparar el material para la noche (colchonetas, sacos etc, no penséis mal ¡coño!) que no les había requisado la Pichiné en un macrocontrol instalado en Escarrilla. ¡Si señor!, ¡Así se cuida el turismo! Montando un atasco que ni la M30 en hora punta.

Entramos por la pista de la presa. Hacía calor (no como hoy que se han desplomado las temperaturas y hace un aire y un frío que pela) y enseguida empiezan las primeras pozas. Más de la mitad del recorrido es un cauce amplio entre paredes verticales y emboscadas. Sin ninguna dificultad. Únicamente se trata de ir mirando dónde se pone los pies para no tropezar o resbalarte y nadar alguna badina corta. Luego se pasa bajo unos bloques empotrados gigantescos. A partír de aquí, las paredes se abomban, se acercan y ya no hay vegetación. El paraje gana en belleza y, la verdad, pese a ser muy fácil el recorrido, para alguien que no ha hecho nunca barrancos es más que suficiente. Se llega a un gran caos de rocas, aquí a los críos les hemos hecho pensar que nos había perdido y que no sabíamos por donde seguir y enseguida hemos llegado al único rápel de todo el recorrido. Siete metros, volados, para salvar un bloque gigantesco. Los he bajado yo y, salvo los nervios lógicos de alguien que nunca había hecho eso, se han portado de maravilla. (Claro que tampoco les he dejado tiempo a que se lo pensaran, cuando se han dado cuenta ya estaban todos abajo). A partír de allí, una zona de oscuros y grandes badinas encajonadas, que cruzamos nadando de espaldas, nos llevan hacia el luminoso y soleado final. Bizén, el crío pequeño de Pol, no tenía neopreno de su talla y, el más pequeño que le hemos conseguido, le iba diez tallas grande. Parecía que llevaba una gabardina. Al final, ha salido temblando de frío y con los labios amorataos. Nos odiará toda su vida, a mí y a su padre y, ahora no porque no puede, pero cuando tenga 30 años y nosostros 70, nos quitará el bastón y en el suelo nos dará dos ostias....seguro vamos.

Bueno, al final todos contentos. Llegando a Biescas se ha puesto el cielo negro como mi conciencia, ha empezado a tronar y al final...nada de nada. Si quieres algo, hoy a regar todo el día.

Hala pues...

5 comentarios:

elales dijo...

Justo hace una semana que pasaba también yo por ahí.

Para la próxima, no te salgas ahí; coge cuerdas largas y sigue para abajo.

;-D

José M. Navarro dijo...

Lo tengo pendiente Elales. Hace muchos años que llevo mirando, cada vez que paso, el barranco paralelo al pueblo pero lo de los desagües... la verdad que da mal rollo. En otoño, sin veraneantes, será un buen momento para bajarlo.
Saludos

Ritxi dijo...

Nada, tranquilo que la parte más interesante no se ve afectada por los desagües. Cuando veas el primero por la derecha, verás una placa sobre la que hay una cuerda fija que te sube al pueblo.
A partir del sabado que viene estoy 9 días solo por allí y dar repaso al sobrepuerto....entre otras cosas :-)
Te llevaré un libreto del encuentro Mayencos.
te envio por mail fotos de flores, que seguro que son de los más normal..con el tiempo aprenderé...

José M. Navarro dijo...

¡Pero como podeis meter a un crio tan pequeño por esos barrancos!
Ya no solo por el neopreno, si no por que por muy facil que fuera el barranco,se despeña y...
Per yo creo que no lo olvidara en su vida

José M. Navarro dijo...

¡Pero como podeis meter a un crio tan pequeño por esos barrancos!
Ya no solo por el neopreno, si no por que por muy facil que fuera el barranco,se despeña y...
Per yo creo que no lo olvidara en su vida