domingo, 5 de julio de 2009

DROSERAS, PINGUICULAS Y DEMÁS PLANTAS CARNÍVORAS

Hay dos géneros de plantas en el Pirineo, que agrupan un total de cinco especies, que poseen la rara habilidad de capturar insectos para alimentarse de ellos. No esperéis, como en las películas, plantas con dientes que atacan a desprevenidos excursionistas ni nada parecido. Se limitan a esperar que los incautos insectos se queden pegados a sus hojas y, una vez muertos, digerirlos.
Todas viven en ambientes húmedos. Fuentes, manantiales, orillas de regatos...
Simplificando mucho, todas las plantas necesitan tres sustancias químicas fundamentales, el nitrógeno, el fósforo y el potasio (aparte de otros microelementos). El nitrógeno es soluble en agua y, en los lugares donde viven estas plantas, no abunda especialmente. Así que se han tenido que buscar la vida para conseguirlo.
Las Pinguículas, llamadas grasillas en castellano y brioletas d'aigua en aragonés, son las más abundantes agrupando cuatro especies. Viven preferentemente sobre terreno calizo y, como sugiere su nombre, sus hojas están cubiertas de un "aceite" que atrae a los insectos y los deja pegados a la hoja. Los jugos internos de los bichos son absorbidos por la planta y un enjambre de ácaros microscópicos dan buena cuenta del esqueleto quitinoso que no es asimilable por la planta manteniendo siempre las hojas limpias de restos.
La otra especie es la Drosera rotundifolia, minúscula plantita que vive sobre musgos del género Sphagnum, siempre en suelos ácidos y que, vista de cerca, es bellísima. Sus hojas redondas (rotundifolia=hoja redonda), están cubiertas de "pelos" y, en la punta de éstos, una gota de líquido azucarado y pegajoso. Igual que las pinguículas, el insecto es atraído quedándose atrapado y siendo, posteriormente, digerido.
Mientras que las pinguículas son fáciles de ver (no hay más que darse una vuelta a principios de primavera por lugares donde mane agua y que no sean demasiado calurosos) las droseras son rarísimas. Me he pegado años mirando turberas y manantiales, metiendo la pataza en barro negro y maloliente y no la había encontrado hasta esta semana cerca del balneario de Panticosa. Y gracias a Maxi, que sabía donde estaba que, si no, pa ratos la veo yo...
Hala pues...

4 comentarios:

elales dijo...

Enhorabuena por el hallazgo de las droseras. Habrá que animarte a seguir "metiendo la pataza" para que te encuentres con estas maravillas y nos lo cuentes aquí.
Precioso blog.
Salud!
Álex

José M. Navarro dijo...

Gracias Álex.
Me pasó tu blog Ritxi. Tenemos que hablar tu y yo. Si me permites, alguno de los textos, los voy a "fusilar" para un libro que estoy escribiendo.
Ya estaremos en contacto.
Por cierto, felicidades por vuestro inminente parto literario

angelpito injurioso dijo...

Ya estoy viendo yo un flin de esto,"Las droseras gigantes contra el estado de la nacion"con Brus Gü ilis y el hijo de la mona Chita.

Angel Mar dijo...

Estupendas fotografías. Las Pinguiculas las vi en Junio, en la zona de Biescas, mientras buscábamos orquídeas.
Me apunto a tu estupendo blog. Saludos