jueves, 27 de agosto de 2009

SPIRANTHES SPIRALIS

Ya se acerca el final del verano y tras el "impasse" estival, empiezan a florecer algunas plantas. Mucha gente no lo sabe pero, la vegetación, tiene dos etapas de crecimiento. Una en primavera y otra en otoño. Algunas herbáceas se han especializado y florecen en esta época de finales del verano y principios del otoño. Con ello se evitan competidores a la hora de polinizarlas. Si lo hacen en primavera, tienen que competir con multitud de plantas que florecen a la vez y tienen que desarrollar flores enormes o muy aromáticas lo que les supone un derroche energético. Si lo hacen en esta época, sigue habiendo insectos y no hay tantas flores con lo que la polinización está asegurada.
Este es el caso de la Spiranthes. Preciosa y diminuta orquídea propia de prados secos.
Si cogemos el mapa de distribución de esta especie, veremos que, en el Pirineo central no existe. La hay, claro, en Cataluña y Navarra pero aquí no. ¿Y sabéis porqué no hay? Pues símplemente por que no se ha buscado. Como en tantas otras cosas, nuestros vecinos nos llevan la delantera y mientras ellos llevan años estudiando su flora, aquí estamos todavía pensando en como hacernos ricos construyendo apartamentos y ampliando estaciones de esquí. Mira por donde, hace un par de años, encontré una población de más de 300 pies ¡dentro el cementerio de Biescas! ¡Pa cagarse!. Todos los años, desde que las controlo, vuelven a florecer y cada año hay más en un corro de apenas 100 m2. Habrá que rezar para que, mientras florece y fructifica, no se muera nadie ya que un tropel de gente llorosa pisándolas no creo que sea lo más adecuado para su conservación.
Hala pues...