
El barranco, lo había bajado en el año 1994 y no me acordaba de nada...ni de dónde se cogía el camino para subir. El caso es que está marcado como PR y no tiene pérdida. Eso sí, subir sube que se las pela. Joder que sudada. Desde el desvío hasta la cabecera del barranco nos ha costado una hora y diez minutos y luego, nos hemos dado cuenta que tendríamos que habernos desviado mucho antes. De todas formas ha merecido la pena. Hemos visto ¡sabinas!. A casi 2000 m. de altura plantas que son propias de los Monegros y de la sierra de Guara. Pa flipar, la naturaleza nunca dejará de sorprendernos. También estaba empezando a florecer el acónito, napech o matalobos que de todas estas formas se llama. Además, montones de mariposas apolo, grandes como avionetas, nos pasaban por todos lados. Hace unos días


La tercera parte, ya cerca del final, vuelve a ser vertical, con algún rápel de hasta 40 m. y con el embalse y el pueblo de Lanuza ya a la vista. Quizá sea esta la parte más bonita. El cauce, sin llegar a encañonarse, a labrado bien el barranco y hay estratos, curvas y meandros del río interesantes de ver y fotografiar. En total, 2h. 45 min. de barranco, más 1 h y poco de aproximación 4h. de actividad. Para haber desayunao un café ya está bien. Bajamos al embarcadero de Lanuza y un sujeto al lado nuestro se está aplicando un chuletón que me hace la boca agua. A gusto le hubiera pedido un poco pero me habrán guardao comida en casa así que, dos galimbas y pa abajo.
De todas formas me queda una sensación rara. La primera vez que lo bajé me pareció un barranco chulo, para repetirlo. 15 años después lo repito y no me ha gustado. Demasiado madero, demasiada empinada la aproximación, demasiado resbaladizo...será la edad que te cambia la percepción de las cosas.
Hala pues...
1 comentario:
Que bandidas la mariposas.
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