miércoles, 5 de agosto de 2009

BITET INFERIOR (Parte)

No si a ti....cuando se te mete una cosa en la cabeza....Eso es lo que me ha dicho mi mujer cuando me fuí sin comer, después de currar a bajar este barranco. (Bueno, en honor a la verdad, me comí en el coche un bocata pequeño que me había hecho de lomo con pimientos que estaba cojonudo) Pues si, otra cosa dura no tendré pero la cabeza...anda que no. Ya llevábamos días queriendo ir y por una cosa o por otra no se había podido. Así que ayer quedamos con Pol y con Roberto para bajarlo aún sabiendo que era largo y que saldríamos casi de noche pero...el Bitet es el Bitet y hay que hacerlo por lo menos una vez cada verano.
Entramos, después de hacer la pista andando desde la carretera, a las cinco de la tarde. Contrariamente a lo que pensábamos, el sol entraba directo en el barranco y, si ya de por si es espectacular, ayer estaba increible, precioso. Con el agua justa, las badinas con agua transparente y luz a raudales.
La entrada ya es espectacular. 15 m. desde un árbol bajando paralelos a una cascada que se descuelga limpia por la pared. (Hace años lo bajamos con Samuel y lo grabamos en video. Por hacer el capullo, me metí en el rebufo que forma la cascada y tragué agua como un gilipollas hasta que pude salir) A partir de allí pasillos inundados, saltos, nudos de troncos, hasta llegar a una cascada en la que hay que fraccionar el rápel para evitar el agua y el rebufo que se forma debajo. El pasamanos para acceder estaba regular tirando a mal pero, aún así, nos colgamos de él. Hay veces que colgarse de según que sitios es un acto de fe. Las chapas en las que se monta el rápel también estaban todas oxidadas y se movían. Si saltan, matarnos no nos mataremos pero la hostia que nos vamos a dar va a ser elegante....
Este paso constituye, quizá, lo más complicado de todo el descenso. Hay que pasar el pasamanos y luego colocarte el ocho con los pies colgando porque la pared resbala un güebo. Menos mal que alguno, previsoramente, ha dejado una pedaleta para auparte y poderte desanclar que si no...pareceríamos los gatos cuando, de críos, les poníamos medias cáscaras de nuez en las patas y los soltábamos por los tejados. (Qué cabrones éramos)
Seguimos bajando y Roberto, en un resbalón tonto, hace un giro brusco y se le mete un fuerte dolor en un costado. ¿Seguimos? No se, tío, me hace mucho daño. Me cuesta respirar. Por aquí no podemos salir, las paredes se abomban y es imposible intentar salir a la pista de acceso. Vamos a seguir bajando y haber como vas. Nuevo rápel a una badina preciosa. Yo, pa mí, que esto se podía saltar pero...ante la duda... A Roberto cada vez le hace más daño el costado y los caretos que pone no son de estar pasándoselo bomba así que, en la primera ocasión que haya, nos piramos y ya vendrán días para hacer el barranco. Justo antes de los baños de Diana (Una cascada de 30 m. que se hunde en una brecha tenebrosa y que después continúa en un paso subterráneo) hay un escape evidente a la derecha. De hecho, vemos que sube y baja gente por ahí con zapatillas. Así que, damos por concluído el Bitet. Este año se nos resiste pero ya vendrán más días de aquí a que empiece a hacer malo.
Parte médico:
El paciente Roberto Giménez Lardiés, se presentó en éste hospital de Jaca a las 22 h. del día 5 de agosto presentando dolor en el lateral derecho fruto de una caida mientras realizaba la actividad denominada barrankling. El diagnóstico es fisura en la XII costilla (u costilla falsa para el vulgo) requiriendo tratamiento con antiinflamatorios, analgesia, reposo y baja laboral de una semana.
Hala pues...