Domingo 5 de mayo, quedamos parte de los históricos (a saber, Raúl, Kankel, Roberto y yo mismo) para realizar una vuelta que hace días que llevábamos en mente.
No se trata de ir a un monte cualquiera a pasar el día, que también. Se trata de rememorar tiempos pasados, de recordar nuestra tierna adolescencia y de como, en aquellos años, la revolución hormonal de la que éramos víctimas nos hacía hacer y decir auténticas gilipolleces. Me explico, cuando las montañetas de alrededor de nuestras casas se nos hicieron pequeñas como terreno de juego (sí, en aquellos tiempos los críos jugábamos en la calle y no teníamos ni PSP ni Wii ni móvil ni maldita falta que nos hacía) descubrimos Santa Orosia. Una vez que exploramos aquella montaña que veíamos desde casa, nuestros ojos y anhelos se volvieron hacia la alta montaña. Y la alta montaña que teníamos más cerca, pues había que ir a ella en bicicleta, era el Alto Valle de Acumuer. Y cerrando el valle de Acumuer había un monte que se llamaba la Punta Espata. Este monte tiene un parecido homofónico con "la punta as patas". Y la punta as patas, para una mente fabloparlante adolescente, calenturienta y nublada por la testosterona, es el monte de Venus ¿lo entendéis? La punta as patas....el sitio donde terminan las patas, donde terminan las piernas, ¡coño! Es decir, para aquellos adolescentes semiasalvajaos, que jugaban a ahorcar perros y a hacer guerras a peñazo limpio, haber llegado a la punta as patas es haber culminado, haber ayuntamiento carnal, haber follao, vamos.
El camino, inicialmente, gana altura muy deprisa, entre un espeso abetal de abetos (obviamente) al que dan relevo bosques de pino negro. En menos de una hora llegamos al refugio del Cubilar de la Espata, donde se puede llegar en coche si, previamente, has sacado permiso en el excelentísimo y acojonantísmo ayuntamiento de Villanúa. Paramos a echar un bocao mientras vemos, muy cerca ya, nuestro objetivo. Seguimos por el llano de Bozuelo hasta que, cuando nos parece, nos desviamos por laderas herbosas muy inclinadas a coger un collado situado entre la Espata y Bacún. Antes hemos pasado por el lado de un crómlech y nos ha saltado de los pies un armiño, que hemos visto correr ladera arriba durante un buen rato. Hasta aquí he ido muy bien, se nota el entrenamiento de la San Urbeciana pero al llegar al collado y a la vista del Valle de Acumuer, me pega un bajón acojonante. No voy a aprender nunca, coño. He subido hasta aquí con un café y muy deprisa y ahora no puedo ni con el pelo, tanto que la subida de los último 200 m de la cúpula cimera se me hace eternos. Al final llego arriba, claro...hay que culminar, con dignidad a poder ser.
Así que enfilamos de frente esa ladera, seca el primer tercio, nevada los dos restantes, que nos sube directos a un hermoso balcón del Valle de Acumuer y de toda la depresión media. Pero mira por donde que los dioses me tenían reservada una desagradable sorpresa. Cuando el Gipi me indica que me quedan 20 o 30 m de desnivel y apenas 100 de distancia para culminar esta punta, noto un dolor que nunca había experimentado en una pierna. Paro, pero no se pasa. Cambio de lado y me da en la otra. Me tengo que sentar porque no me sostienen. ¿Pero será posible? ¡Mecaguenmiputacalavera! ¿¿¡¡¡¡Pero qué cojones es esto!!!!?? Pues resulta, amiguitos y amiguitas que, donde yo pensaba que solo había acero, hay unos músculos que se llaman abductores y han decidido, ambos dos,
Llego a la zona donde termina la nieve, me quito ropa, pues hace un calor de flipar, y me tumbo en el suelo mientras que me entretengo viendo las evoluciones de dos veleros justo encima mío. Pasan tan cerca que le veo la cara al tío que pilota. ¿A ver si me están viendo, les parece que estoy muerto y llaman al 112?... Llegan éstos ¿has estirao?, preguntan. Pues no..., contesto. Joder macho, eres peor que un crío...hala, vamos para abajo.
Lo cierto es que, aparentemente, me he recuperao de todo. Bajo sin problema por un nevero largo hasta el llano de Bozuelo y, en poco más, otra vez al refugio donde paramos a comer.
Por cierto, Espata viene del latín Spata "Espada" por su perfil afilado, apuntado y agudo como podéis ver en la última foto...nada que ver con lo que estáis pensando...mentes sucias.
Hala pues...
5 comentarios:
Pos para cuenta con es aductors, que quan yo yere choven e alternabe bicicleta de montanya e futbol me foteban uns sartenazos que me encedeban ixes putos musculos. A estirar bien toca, pobret :-)
P.S. Yo churarí que t'hebe deixato un comentario en la zaguera de Sant úrbez, pero s'ha debito de cacegar per la boira ixa que le dicen.
Salut.
La próxima vez no olvides supervitaminarte y mineralizarte.
Chabier, isto ye biellera..caldrá irse acostumbrandoo de que cada diya, aparixerá bella gotera.
Si que dixez un comentario en a zaguera de San Urbez, a culpa estié mía que no lo publiqué.
Salú.
Roberto, yo creo que con almorzar un poco algún trago más lo iré superando...
Hala, ya hablaremos y prepararemos alguna otra...
Saludos.
Que bonitos paisajes, como siempre. Ahh y cuidate esos musculos que ya no tenemos 20...aunque los aparentemos ;-P Saludos!
Hola Marian!!
¿Cómo estamos? Ya hacía días que no te dejabas ver por aquí....
Si, si, eso pasa, que aparentamos tener 20 años, física y mentalmente, pero no es cierto...bueno, un día malo lo tiene cualquiera...ya volveremos a darnos caña, ya...
Saludos y bienvenida otra vez.
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