jueves, 5 de noviembre de 2015

SANTA MARINA / NABAÍN (1796 m.) DESDE ASCASO.

Puente de Todos los santos, día radiante de otoño con temperaturas primaverales. Vámonos al monte.
Hace muchos días que llevaba en la cabeza subir a Nabaín (O Santa Marina), porque me dijo un pajarito que es un extraordinario mirador del Pirineo central, pese a su escasa altura, porque hay una ermita justo en su cima que enlaza con sacralizaciones de montañas, cosa que me interesa sobremanera pa hacerme pajas mentales y porque sí, que tampoco hacen falta muchas razones para subir montañas más allá del conocido "porque están ahí".
Quedamos a las ocho con Ángel en Sabi y, previo café, nos encaminamos a Ascaso, diminuta población encastillada sobre el Ara y en una hombrera del monte a donde pretendemos subir.
Pero ya que lo hacemos, vamos a hacer una circular chachi subiendo por un sitio donde no hay senda aparente y bajando por la normal.... menos mal que llevamos GPS.... lo enciendo..... espero que pille satélites...... ¡qué raro! no sale el track..... MECAGÜENMIPUTACALAVERA!!!!!! Seré
atontau!!!!! O no lo he grabado o lo he borrado.... precisamente hoy, que vamos sin senda.... Pues na, vamos a ir al monte como se ha ido toda la vida, tirando de intuición y ojo montañero.... Manda huevos.... hasta hace diez años salíamos sin reseñas, sin teléfono móvil pa pedir socorro, sin mirar el tiempo en internet y sin gps... y llegábamos igual... ahora, sin todos esos chismes parece que vamos desnudos...
Bueno, que nos vamos. En vez de coger la normal al pico cogemos un camino señalizado hacia Morillo de San Pietro. Cruzamos el barranco y vamos atentos a cualquier desvío a nuestra izquierda que parezca practicable o en el que se intuya un mínimo de senda. En uno de estos nos metemos cuando aparece de la nada un tío vestido de sirio y con una gorra color butano que nos dice que por allí no es, que por allí  no hay senda, que están empezando una cacería y nos invita (amablemente, eso sí) a que nos vayamos a tomarpolculo y cojamos la vertiente norte donde dice que estaremos a salvo del inminente tiroteo que se va a iniciar de un momento a otro.
Pues sí, a la par que desandamos la senda y retomamos el sendero, a nuestra espalda dejamos una cacofonía de gritos, ladridos, silbidos y algún disparo espaciado pero muy cercano.... o eso nos parece.
Cambio de vertiente, mínimo descenso y a la izquierda, marcado con un hito, aparece una desdibujada senda que se adentra en un barranco seco... tiene que ser por aquí....
Sin ser difícil, exige atención pues se anda todo el rato por monte bajo, que no te permite coger referencias, y los hitos, cuando los hay, son pequeños y espaciados.
Nos encontramos con una pareja que baja. Nos dicen que es imposible andar por arriba, que se oyen los tiros allí mismo y que ellos, que tenían la intención de hacer lo mismo que nosotros, se dan la vuelta no sin antes comentar lo que nos gusta el bonito deporte de la caza y todo lo que ello lleva aparejado y agradecer a los cazadores que les hayan jodido el día....
Bueno, pues nosotros seguimos.... a ver que pasa.
Y lo que pasa es que, en el momento que te sitúas en la divisoria de aguas, aparte de disfrutar de un paisaje espectacular, parece que acabas de entrar en Ramala en plena jornada de ira.
Con el perro bien atado y con el culo bien prieto, avanzamos por el cordal disfrutando poco de las vistas y deseando llegar arriba porque, pensamos, tan arriba no habrán llegado esta gente que, como norma, lo que les mola es llegar con el todoterreno hasta donde se dispara al bicho en cuestión.
Pasamos por tres cotas antes de llegar a la cima. Las tres últimas las soslayamos por una estrecha faja, por la que vemos evidentes huellas de paso, y que nos permite avanzar protegidos de los tiros y sobre abismos que caen a plomo al barranco que tenemos al oeste. Solo por este paso ha merecido la pena venir....
Tanto tiro debe haber dado frutos... estamos literalmente rodeaos de buitres por todas partes.... volando sobre nuestras cabezas, por debajo de nosotros y posados en árboles y peñas.... El conjunto, un espectáculo que ríase usted del Toro de la Vega....
Al final la faja termina abruptamente y alguien picó, hace siglos, unas escaleras en el estrato superior que nos permiten llegar directamente a la cima donde vemos las ruinas de la ermita de Santa Marina.
Esto solo pasa aquí... ¿Dónde ponemos el vértice geodésico? pues claro... sobre las paredes que se están cayendo...... así, de paso, si tiene algún interés arquitectónico, histórico o arqueológico estas ruinas, pues lo jodemos.... Y sobre el vértice, un chisme con placas solares y antenas que luego sabremos que sirve para localizar perros vía GPS-wiffi-wireless-gromenawuer. La tecnología siempre al servicio de los más necesitados.....
Con que Santa Marina ¿eeeeh? Sabiendo que las advocaciones de templos y ermitas nunca son casuales, y una vez repasadas las hagiografías de Santa Marina de Aguas Santas (virgo et martir) y
Santa Marina de Antioquía (virgo et martir quoque) no alcanzo a entender el porqué se advocaron esas ruinas a esa santa.... Allí hubiera cuadrado un San Miguel, un San Salvador, un San Juan.... todos santos masculinos que vinieron a sincretizar cultos solares.... pero una mujer.... no se, es muy raro....
La toponimia circundante tampoco es de mucha ayuda... Ascaso, Nabaín... son topónimos prerromanos no indoeuropeos a decir de los listos.... Conclusión, culto reciente (si por reciente se entiende entre el 1000 o el 900 a.C.) sobre sustrato toponímico y cultural aparente mucho más antiguo... me mosquea.... con esto ya tengo para hacerme pajas mentales durante varios días....
Y ahora viene lo bueno.... hay que volver a bajar, por la senda oficial que está, literalmente, tomada por los señores de la escopeta y la gorra color butano.
Los vamos rebasando uno a uno, saludándoles más por cortesía que por otra cosa y, sorprendentemente, se muestran amables, incluso habladores.... Deben llevar mucho rato allí aburridos y casi agradecen que alguien llegue a preguntarles que qué tal les va el día....
Así que, sin más novedad, llegamos a las cercanías del pueblo donde respiramos tranquilos mientras hablamos con un cazador ya entrado en años y en quilos que se muestra especialmente locuaz, preguntando que de donde somos, que a donde vamos y que si, que ya saben de donde venimos porque nos han estado vigilando durante todo el recorrido....Supongo que el miedo es fruto de la ignorancia de como funciona una batida de estas y que no es fácil que te peguen un tiro cuando andas por allí pero vamos, que se oía todo muy cerca, que era todo como muy atávico y esto, queridos y queridas amiguitos y amiguitas, acojona al más pintao.
El día termina comiendo en Jánovas, al lado de la fuente donde una excepcional piedra tallada nos habla, nuevamente, de cultos primigenios a divinidades olvidadas.
El track de un recorrido que merece la pena aquí. La época en la que vayáis.... eso ya es cosa vuestra y de las emociones y adrenalina que queráis sentir y segregar.
Hala pues....

3 comentarios:

Mariano Antonio Javierre Lacasta dijo...

¡Hola Jose Miguel!
Aunque solamente sea por un día se bienvenido al montañismo de toda la vida. ¡No me digas que, cacería aparte, no te sentiste más vivo sin el "gepeese" que terminará por agilipollarnos a poco que nos descuidemos y lo empleemos.
¡Que vaya bueno!

arturo gonzalez rodriguez dijo...

Santa Marina esta en tres cimas no lejanas entre si: la de monte Nabaín, la de Bagüeste, y la menos conocida pero impresionante, santa marina de Nasarre en la cima de los cortados que caen al Alcanadre en Gorgas Negras. En esta zona es una advocación cimera. Abrazo Jose Miguel. Hay un camino que sube desde el aparcamiento de Janovas por unas fajas aterrazadas que visitó Briet que es impresionante.

Pirene dijo...

¡Serás traidor! mira que no esperarme... vale, vale! te la guardo eh!

Pos ala, ya me iré yo solita y caerá sobre tí la culpa si me pasa algo ¡que lo sepas! jajajaj

Bueno, ahora sí que sí, yo creo que cuando empiecen los fríos y las profundidades pirenaicas estén impracticables me tocará acercarme por fin. De este año no pasa.

Salud mocé y un placer volverte a leer que nos tienes abandonada la blogosfera...