domingo, 17 de abril de 2011

BARRANCO DE FORNOCAL

ACCESOS. Población más cercana al punto de partida: Lecina.Punto de partida: Inicio de pista casi contiguo al kilómetro 19 de la carretera de Arcusa a Colungo. Combinación de coches: Obligatoria. 10 km entre el lugar de entrada y de salida. (Adaptación libre y personal del libro Sierras de piedra y agua de Enrique Salamero)...y en todas las reseñas igual, combinación de coches o-bli-ga-to-ria. Pues no, el dúo Navarro-Campo, en su continua búsqueda de nuevas sensaciones y en su afan de transmitirlas para que seáis más felices en vuestras salidas al monte, ayer demostraron que, en cinco horas justas, tranquilamente, sin correr, parando a hacer fotos y con un solo vehículo, se puede hacer el barranco de Fornocal, el más oriental de la Sierra de Guara. Salimos de Sabi a las siete de la mañana y a las ocho y media estamos en el puente de las Gargantas. Nos habían dicho que en este lugar es uno donde más palos pegan a los coches y, efectivamente, en los dos únicos lugares que hay para aparcar, están alfombrados de cristales rotos. En previsión me había hecho un antirrobo que coloco en el cristal y arreamos carretera arriba. Por supuesto, haremos dedo...igual nos para alguno o alguna o algune...Llevamos dos o tres km. andados cuando oímos el rumor de un coche por detrás...Pol, se remanga el pantalon, compone un gesto seductor, se humedece los labios, estira el brazo con el dedo hacia arriba....y aparece un patrol de la Benemérita. Hostia tú, estos no cogen a nadie ¿no?. Y si te meten dentro del coche, mal rollo. Así que seguimos andando. Nos adelantan otros dos coches, por la pinta que tienen, de indígenas que ni se nos miran. Ya está visto que nos vamos a currar los 10 km. andando. Justo un km antes del desvío nos adelantan dos furgonetas petadas de gente. Se meten en la pista y, cuando llegamos, están preparando un almuerzo que pa qué. Los adelantamos, seguimos por la pista y, en 1h 45 min. llegamos a la cabecera del barranco. Almorzamos, nos calzamos el neopreto y al lío. Enseguida se estrecha y se hunde. Hay agua, poca, pero suficiente para quer las pozas estén limpias. El primer estrecho se pasa sin problemas, con algún rápel corto y algún resalte. Se llega a una zona donde afloran manantiales por todos lados. Es un lugar precioso. Agua abundante y fresca, vegetación amazónica, tosca, paredes rojizas y blancas...una chulada de sitio. A partir de allí el barranco se abre, todavía hay algún rápel corto, alguna badina y mucha vegetación que no molesta pero da ambiente. Cuando ya parece que aquello se acaba, de repente, se vuelve a encañonar. Marmitas, toboganes, meandros excavados, resaltes, algún rápel...también es una zona bonita, con bastante más agua que la zona superior y más divertida de superar. Ahora sí que esto se acaba. La caliza que ha formado el barranco da paso al conglomerado, cada vez se abre más y, al final, ya vemos el puente de la carretera muchos metros por encima de nosotros. Petrocoptis y ramondias florecidas, las saxífragas a punto...este año la primavera lleva casi mes y medio de adelanto. Buscamos el camino de subida y ya estamos en el coche. Éstuve en este barranquillo en 1990 y no había vuelto. La verdad es que no me acordaba de nada, pero me ha gustado. Muy sencillo, con pasos y lugares preciosos... Hostia, pues el antirrobo ha funcionao. Vamos a comer en alguna sombra previa cerveza, claro. El caso es que, está todo cerrao. No hay un puñetero bar ni cámping abierto...manda cojones, y luego dirán que hay crisis y que la gente no va a los sitios. Bajamos hasta Barbastro y, ya que estamos aquí, comemos como las personas civilizadas, de restaurante, que nos lo hemos ganao. Hala pues...