jueves, 24 de julio de 2014

UNA VUELTA POR ZONAS DESCONOCIDAS DEL BALNEARIO

El sábado me quedo solo. Hay veces que las cosas vienen así y no hay nadie con quien ir a darte un rulo por el monte (excepto el perro que siempre está dispuesto y contento por venir). Así que, como en casa, por supuesto, no me voy a quedar, me organizo varios planes a ver cual me apetece más una vez levantado.
Subo valle arriba, me desvío en Panticosa y, casi sin darme cuenta, estoy aparcando en el balneario. pues nada... algo haremos por aquí. Y eso será, dios mediante, el pico Sarrato que, con sus 2884 m. de vellón domina la cuenca lacustre de Bachimaña. Hace días que le tengo echado el ojo a un pikachu del que no hay mucha información... y es que, rodeado como está de tresmiles, quien va a subir a 2884 m.? Pues yo, y alguno más... allí que vamos.
Camino de Brazato y desvío conocido a las balsas de Lumiacha. Hace un mes estuvimos por allí fotografiando droseras. Hoy lo que hay es una espectacular, preciosa, grande y llamativa mata de Lilium pyrenaicum en plena floración pese a lo tardío de la fecha. Por supuesto, le hago los honores y
"pierdo" allí mucho rato fotografiándola desde todos los ángulos que se me ocurren. Pocas veces se tiene el placer de estar solo y ante semejante maravilla como para fotografiarla a placer si que nadie te de prisa... Y ya que estoy allí, voy a almorzar al lado de esta joya que huele a semen....cada cual que piense lo que quiera.
Una vez almorzado, cojo una mínima senda que primero va hacia la izquierda y luego hacia el norte. Es la senda de los mulos que subía a Bachimaña sin pasar por la cuesta del fraile de la que había oído hablar más de una vez pero que nunca había transitado. Al principio está un poco confuso pero luego se clarifica y es una senda perfectamente trazada con muros de mampostería que la sostienen y todo en los pasos más empinados.
Pues lo cierto es que es muy maja y, será por la novedad, pero se me hace bastante más llevadera que la otra. Cuando me doy cuenta, estoy ya muy cerca del refugio que se ve allá abajo.
Sin embargo, tras vistazo al gipi, me voy hacia naciente a intentar llegar al segundo de los ibones de los que pretendo disfrutar hoy. En un pis-pas, entre prados floridos y algún nevero residual del que sale un mangazo de agua como el Ebro en sus mejores días, llego al ibón de Coanga, escondido, casi acurrucado, tras un umbral glaciar.
Lo rodeo y los hitos invitan a continuar por la orilla izquierda y a ir subiendo sin camino definido.  El siguiente será el ibón de Xuans. Pero mira por donde, se ha nublado mucho y empiezan a caer las primeras gotas. Echo mano a la mochila y el goretex que debería estar allí, no está. ¡Cojonudo! Que me calo en un minuto y  que suenan dos truenos demasiado cerca, me hacen cambiar de planes casi sin reflexionar. Vistazo al GPS y a coger un camino que me va a pasar de la cuenca lacustre (o ibonustre, en este caso) de Xuans a Labaza. Parece imposible pero sí, en una cresta defendida por abismos en todos lados y con la roca demasiado resbaladiza para mi gusto ahora que llueve, veo un hito gigante que me invita a ir hacia él. Al otro lado, se abre un corredor de roca suelta, con alguna traza de paso, que es el único sitio por el que se puede bajar. Joder, sin el GPS no encuentro este paso ni de coña!!! aún va a resultar que son útiles los chismes éstos... Más mal que bien, llego a orillas del ibón de Labaza . Ha dejado de llover pero sigue muy nublado y tronando hacia el Garmo Negro... no se yo... estoy muy lejos de cualquier sitio ahora mismo...
Me acerco a una cota que tengo allí mismo. Apenas una colineta que levanta 100 m. por encima del nivel del agua y resulta que tiene nombre y todo. Pues mira, no voy a subir al Sarrato pero he subido al cerro Gascón que con sus 2517 m, domina estos parajes. Desde aquí descubro dos nuevos ibones, los de Serrato,  y la bajada acojonante que me queda para llegar al balneario. Así que nada, con paciencia, me ato bien las botas e inicio el descenso por un camino no demasiado bien marcado pero que, con un poquito de intuición y ahora que ha parado de llover, se sigue medio bien.
Ya está, a la altura de una pequeña caseta parte un sendero perfectamente trazado que continúa haciendo lazadas a coger el que sube a Brazato. Sin embargo yo, como no he andado bastante, allí mismo cojo el trazado de una tubería que me lleva muy cerca de dichos ibones.
No se que haga, si continuar hacia arriba, a Brazato, o bajar definitivamente hacia el balneario. Brazato ya lo conozco, casi hace frío y tengo un hambre que me comería un cochín sin pelar... hala, me voy para abajo definitivamente.
Pues ya. Bajo despacio, disfrutando del día que se ha quedado, de las miles de flores que tapizan estas laderas y casi sin darme cuenta, estoy otra vez en el balneario después de 12 km y más de 1100 m. de desnivel. No he estado en el pico Serrato, al que iré más pronto que tarde, pero me he hecho una circular bien maja pese al tiempo y por parajes que desconocía.
Bueno, pues aquí tenéis el track del recorrido.
Hala pues...

6 comentarios:

Mariano Antonio Javierre Lacasta dijo...

Esos sitios a los que la gente no va, son los que me gustan a mí. Tengo algunas cosillas medio originales por allí.
Al Sarrato lo puedes abordar de varias maneras: pos Xuans, por Bramatuero, Por Labaza... de cualquier forma es una cima de fuste que te gustará y la sur no tiene singuna complicación incluso con nieve.
¡Que vaya bueno y aseguir disfrutando de la soledad!

Eduardo dijo...

Pues si, al final te salió una ruta bien maja, mira que yo no he pisado esa zona, y no será porque no haya dicho veces de subir al Brazato, pero nada. Lo del gps, yo creo que la mayoría al principio nos tira para atras, pero una vez lo tienes, de vez en cuando nos saca de alguna buena, un saludo

Oscar Martín Estallo dijo...

bueno, pues no te fue mal. Peor le fue al sarrio de la foto.. ;-)
Por cierto, muy buena pinta tiene la Guía de Sobrepuerto. De momento, he leído tu capítulo de flora y alguno más. Muy bueno! (aunque siempre me parece que tus libros y tu blog lo escriben dos personas diferentes) ;-)
Saludos cordiales!

Paloma Robles dijo...

Chulísimo!! A veces no hace falta hacer cumbre. es lo que tiene el Pirineo!!!

J. M. N. dijo...

Mariano, tan cerca y tan desconocido... nos vamos a los Alpes y nunca acabaremos de recorrer este querido Pirineo...

Eduardo, el GPS, fundamentalmente, te da seguridad y te permite meterte por sitios que tu solo no te meterías... yo era muy reacio y ahora no salgo al monte sin el, menuda tranquilidad!!

Oscar, me alaga que el primer capítulo que te leyeras fue el que escribí yo, me llena de odgullo y satisfacción... Efectivamente, me has pillado, tengo, como Ana Rosa Quintana, un negro que me escribe el blog!!!!

Paloma, nunca es imprescindible subir a un pico. Un paseo relajado es más que suficiente aunque, si hay cima, tampoco nos echaremos para atrás ¿no crees?

Hala, saludos a los cuatro.

Pirene dijo...

Ala pues! a la conquista del Sarrato me apunto que también le tengo ganas yo.

Salud!