lunes, 9 de abril de 2012

SEMANA SANTA PRIMAVEROINVERNAL

Ni un duro dábamos por esta semana santa. Y, hombre, pese a que el tiempo, fue joputaprimaveroinvernal, aún estuvimos en un par de sitios majos que, a continuación, por si os interesa y porque hoy no tengo nada que hacer, paso a relatar:
Jueves. Nuboso o muy nuboso con chubascos dispersos moderados o localmente fuertes...pues eso...sesión continua de tumbing, baring, televisioning e interneting. Si, si, también hubo tiempo para ver la procesión y para alguna cosa más que no os cuento, que luego todo se sabe.
Viernes. Lluvia continua y macronevada inesperada que nos animó la tarde. Desde las tres de la tarde hasta las siete, caían copos como boinas. Al final se quedó todo blanco como en pleno invierno.
El sábado anuncian mejoría por la mañana así que preparamos rápidamente algo para salir a ventilarnos y para volver a casa pronto ya que, por la tarde, anuncian otra vez lluvia. ¿Hacemos algo de senderismo cultural? Hala pues... a la ermita de la Virgen de la Peña de Santa Cilia.
Resulta que lo que iba a ser un rato de andar, fué conocer un lugar sorprendente, precioso, mágico. Otro más de los llamados "santuarios rupestres" desperdigados por todo el Pirineo de los que llevamos ya visitados unos cuantos. Algún día escribiré sobre ellos. En éste no habíamos estado y el viernes era el día perfecto.
Salimos Pol con los dos críos, Rubén y yo (y el Yeti, claro). En media hora estamos en Santa Cilia donde dejamos el coche. Enseguida cogemos una pista que se dirige recta hacia el sur, donde nos cierra el horizonte el monte Cuculo. Este trozo se puede hacer en coche, ya que la pista está muy bien, pero hemos venido a andar ¿no? Después de cuatro km la pista llega a un merendero donde termina. Antes habremos pasado por un campo donde hay una caseta de falsa cúpula, aparentemente recién restaurada, que merece la pena ver. Desde el merendero se inicia un camino con unas vistas preciosas hacia una especie de circo ciego donde, colgada de los escarpes, veremos blanquear la ermita. El camino sube muy suave y no tiene ninguna dificultad, al menos sin hielo o nieve. De todas formas, en los lugares más expuestos,hay barandillas de madera de esas que se han puesto tan de moda últimamente. Merece la pena hacer este tramo con pausa. Si nos gusta la botánica veremos mezcladas en extraña y buena armonía especies tan dispares como fabos y carrascas, enormes cantidades de Ruscus aculeatus, cuculetas, buxetas, telleras, bel taxo...un pequeño y remoto paraiso que se debió salvar, de milagro, de un incendio que hubo en 1994 y del que todavía se ven los efectos.
Los últimos metros antes de llegar a la ermita discurren por una estrecha faja bajo una enorme pared de conglomerado de la que se descuelgan dos o tres cursos de agua fruto de las lluvias de estos días pasados. La ermita es minúscula y está abierta, lo que se agradece. No creo que la gente que llegue hasta aquí venga con afán vandálico...aunque nunca se sabe. Tiene un altar barroco y en el centro hay una foto a tamaño natural de la talla románica que se guarda en el pueblo. Pese a que la mayoría de estas ermitas no tienen ningún interés artístico y /o arquietectónico son lugares, sin duda, mágicos. En ellos, por muy ateo, agnóstico o descreído que se sea, la combinación de rocas, agua, vegetación y fervor popular durante siglos han creado una atmósfera diferente a otros lugares. No son sitios comunes y eso, la mayoría de la gente, lo nota.
La vuelta, por el mismo camino, se hace cómoda y entretenida. Podemos ir a la par, con las manos en los bolsillos y charrando tranquilamente. Únicamente hay que vigilar por el rabillo del ojo una boira grande, gorda y negra que se nos ha puesto encima y que, de vez en cuando, nos manda alguna gota de agua. Excursión absolutamente recomendable para medio día. Si no se tiene tanto tiempo o se va con niños pequeños, se puede subir con el coche hasta el merendero quedándonos, en ese caso, apenas 40 min hasta la ermita. Pese a lo que pueda parecer vista desde allí, el acceso no tiene ningún problema con un mínimo de habilidad y/o costumbre de andar por lugares de estos. Desde luego, si solo habéis pisado asfalto ( y si acaso gravilla en el pipican del parque de vuestro barrio) absteneros. Para todos los demás aquí está el track.

Y el domingo, que todas las previsiones daban bueno....pues tampoco hizo un día wonderful . Mucho viento a las ocho de la mañana en Biescas. Jodo, y he quedao con Roberto para subir a la frontera a hacer el corredor del ejecutivo...ya nos podemos preparar.
En el Portalet, efectiviwonder hace un día desapacible a más no poder...como diría mi madre; Si os mandáramos subir ¡¡Parratosíbaishacercaso!!.
El caso es que, una vez que hemos subido, habrá que hacerlo ¿no? El corredor en cuestión está situado entre el pico Estrémère y la aguja del Portalet. Es un itinerario fácil de nieve y hielo, apto para iniciación en esto de "subir por o difícil" (frase típica también de nuestras madres) y que, dado el fácil acceso y retorno, lo hacen ideal para medio día.
Media hora escasa de aproximación hasta la base. Nos equipamos como si fuéramos a hacer las cosas bien. Cuerda, dos piolets, casco...la verdad es que no hacía falta más que un piolet pero son 40º mantenidos así que vamos a moniar un poco. En la primera parte la nieve está muy dura y se sube muy bien. A partir del estrechamiento encontramos nieve polvo en la que nos hundimos casi hasta los genitales y placas de nieve muy dura en la que hay que pedalear de cojón para clavar los fierros. El último tercio se empina un poco más y, encima, hay en la salida cornisa. Conforme te acercabas a ella somos acribillados por copos de nieve que se nos clavan por todas partes. En el collado hace un viento que te tira patrás. Podríamos subir a la cima en apenas 15 min pero el viento y la niebla que la cubre no la hacen demasiado atractiva. Optamos, al final, por lo cómodo, bajamos por la vía normal, enlazamos con la pista de Peiralún (pese al día malo que hace llena de raquetistas) y al coche donde echamos un bocao sin hambre (joder, ahora que lo pienso, he estado toda la mañana con un café...algún día me va a dar un lele) y una cerveza. Casi entraría mejor un chocolate con churros bien calentito pero las tradiciones son las tradiciones. Esto de la galimbilla postdeportiva es como lo del cigarrito postcoital, una cosa que no se debe perder...aunque, ahora que lo pienso, yo hace días que no fumo. No sé, no sé....
Hala pues....

8 comentarios:

Marian dijo...

Hola J! Al menos algo has aprovechado de la Semana Santa. Yo me quedo con Santa Cilia, como futuro destino. Sin duda me pasaré por allí, me ha gustado. Ala, a seguir disfrutando del Piri. Saludos!

J. M. N. dijo...

Hola Marian:
La Virgen de la Peña es un sitio precioso. No te arrepentirás. Cuando vayas ya me contarás.
Lo del Piri, dalo por hecho...si nos deja el tiempo al menos.
Hala, saludos a tí también

luis dijo...

Bonito recorrido el de la Virgen de la Peña. No lo conocía y habrá que tenerlo en cuenta para hacer la excursión en familia!

A pesar del mal tiempo le habéis sacado partido al puente, un poco de monte y unas pocas birras, jaja

un saludo!

J. M. N. dijo...

Hola Luis.
El recorrido es ideal para hacerlo en plan tranqui con la familia.
Lo del mal tiempo...hace días que pedíamos que lloviera y nevara ¿no?, pues aquí lo tenemos. El invierno, como se dice por aquí, no se lo comen los ratones...al final sale por algún lado.
No habrá que guardar los trastos de invierno hasta agosto.
Saludos....

Pirene dijo...

¡JAJAJA! oyes que lo del cigarrito también se puede llamar "cimero" y así fumas de vez en cuando ¡jajaja!, con perdón, es que me ha hecho mucha gracia.

No conocía yo la ermita esta, ya me daré un voltio un día de estos.

Yo he pasado la semana santa por el sur, visitando la Alhambra y de paso echándole un ojo a la sierra nevada que es muy provocadora la jodía. Fue visita cultural, así que sigo sin tener nada reciente que poner en mi nuevo blog, a ver si me animo y voy metiendo posts de excursiones pasadas, más que nada para que no se me acartonen ni el blog ni los dedos.

En fin... ¡saludicos!

J. M. N. dijo...

Jodo que envidia...mientras unos visitan la alhambra otros nos conformamos con ermitas rupestres de 6 m cuadrados...en fín, todo tiene su atractivo.
Lo de Sierra Nevada...ya hace días que lo nombramos. Estaría bien puyar tal Mulhacen y dar un rulo por ahí. Pero está tan lejos... Igual, si formamos grupo como pa llenar un vagón del Ave, nos hacen descuento ¿no? Habría que pensarlo...
Hala saludos y escribe, mujer, que si no se te caerán los dedos de no usarlos.

trimbolera dijo...

Yo estuve en la ermita hace años, el lugar es una maravilla inolvidable. Me encanta la escalada, alpinismo, todo ... cuando lo veo en fotos! Gracias.

J. M. N. dijo...

Gracias a Ti por pasarte por aquí, Trimbolera. Ciertamente, la ermita es un lugar sorprendente. Y lo de la escalada y el alpinismo...en las fotos no es posible transmitir las sensaciones que se tienen, el viento, la textura de la nieve...hay que vivirlo...tú que eres de Lanuza, ya sabes de qué estoy hablando aunque no hayas hecho nunca nada de esto.
Saludos y gracias a ti