Viviendo en Biescas, esta es otra de las clásicas de la BTT que todo el mundo te recomienda que hagas. Miro la página de GPS Pirineos (cojonuda para sacar reseñas e ideas para planificar rutas) y me pone que el recorrido es de 4 a 4 horas y media, hablo con uno que curra conmigo y me dice que, en dos horas, está ventilao ¿A quién hago caso?. Porsiaca salgo a las tres y media de casa y me voy con el coche hasta el puente del Sía. Me ahorro media hora y me puedo llevar al perro, así, si se me hace de noche me dará calor y compañía. La subida hasta barbenuta se hace larga y pesada. Es por asfalto, son apenas 5 km. pero hace mucho calor y tengo el viento de frente. Una vez rebasado este pueblo sigo hasta Espierre y allí cojo una pista que te sube a Erata. La primera parada la hago en la ermita de San Chuan. 8 km. hasta allí y mucho calor. En este punto, la pista sigue subiendo pero se deteriora notablemente. Paso el desvío a la Mallata Lopina. Qué topónimo más chulo ¿eh?. Mallata Lopina=Majada de los lobos. La de noches que pasarían allí los pastores con el culo preto mientras los lobos otilaban (o aullaban para los hispanoparlantes) por los bosques de alrededor. Bueno, pues que pasado el desvío, me pega un bajón (supongo que por el calor y porque no he comido nada) y me tengo que desmontar hasta donde la pista gira al sur y se abandona. Allí tengo, en frente, una pataquera de tasca que algunos suben montaos. Yo, ni me lo plateo. Así que, con la bici en la chepa, llego al collado donde sale la senda que baja a Yésero y que me han dicho que es, para bajar en bici, la polla con zebolla. Los primeros metros bien, alfombrada de agujas de abeto, se puede bajar rápido pero, de pronto, la
senda la corta una tiradera de bajar madera. Si los troncos de abeto y pino bajaban por allí rodando, imagínate como se baja con la bici. Tengo un par de amagos de salir por encima del manillar y decido que no merece la pena. Me desmonto y bajo a pata un buen trecho hasta que vuelve a haber, otra vez, senda decente. El resto de la bajada es chulo, pero, como pasa casi siempre, cuando te das cuenta ya estás abajo. En Yésero se coge una pista, por la que he ido muchas veces, que, en cuatro o cinco kilómetros muy rápidos, te lleva al monasterio de San Pelay y al punto de partida. Pues con la tontería me he chupao más de 800 m. de desnivel y 22 km en 2 horas y media. ¿Y el perro? ¿Donde coño se ha metido este bicho?. Está dentro del río revolcándose más feliz que un burro en un sembrao. Pues te vas a joder, dentro del coche no te meto que luego huele a chucho mojao que da asco. Hala, a Biescas corriendo detrás de la furgo. Yo creo que alguna vez se vengará de todas estas putadas. Aprovechará algún día que salgamos al monte solos, se me tirará a la yugular y me devorará para no dejar rastro. Luego se irá al monte a otilar a la luna para acojonar a domingueros y beteteros.
senda la corta una tiradera de bajar madera. Si los troncos de abeto y pino bajaban por allí rodando, imagínate como se baja con la bici. Tengo un par de amagos de salir por encima del manillar y decido que no merece la pena. Me desmonto y bajo a pata un buen trecho hasta que vuelve a haber, otra vez, senda decente. El resto de la bajada es chulo, pero, como pasa casi siempre, cuando te das cuenta ya estás abajo. En Yésero se coge una pista, por la que he ido muchas veces, que, en cuatro o cinco kilómetros muy rápidos, te lleva al monasterio de San Pelay y al punto de partida. Pues con la tontería me he chupao más de 800 m. de desnivel y 22 km en 2 horas y media. ¿Y el perro? ¿Donde coño se ha metido este bicho?. Está dentro del río revolcándose más feliz que un burro en un sembrao. Pues te vas a joder, dentro del coche no te meto que luego huele a chucho mojao que da asco. Hala, a Biescas corriendo detrás de la furgo. Yo creo que alguna vez se vengará de todas estas putadas. Aprovechará algún día que salgamos al monte solos, se me tirará a la yugular y me devorará para no dejar rastro. Luego se irá al monte a otilar a la luna para acojonar a domingueros y beteteros. Hala pues...
9 A.M. hora de la costa oeste. Aparcamos el coche en Asín de Broto. Siguiendo su costumbre, nada más abrir el maletero, Yeti sale como un Sputnik, y empieza a correr y hacer el zángano por alrededor sabedor de que hoy toca monte. Empezamos a andar Ana, Bego y yo y enseguida, para al lado nuestro un todoterreno. ¿Vais pa la ermita? Si, y un poco más arriba, le contestamos. O perro atau ¿ehhh?!!!. Que tengo allí ovejas y crabas y a ver si me las va a despeñar. No, no, no se preocupe, que este chucho ya no persigue ovejas, que lo tengo muy bien enseñao. Se nos mira de arriba a abajo, tuerce el morro, arranca y se va calle abajo. Joder...que recibimiento. Al poco otro simpático lugareño le tira piedras al pobre perro porque, nos dice, se le ha intentado meter dentro del garaje. H








Este era otro de esos sitios que salían de vez en cuando en las conversaciones o cuando estábamos en la punta de algún monte desde el que se veía. Tenemos que ir allí, decíamos. Pero, hay tantos sitios para ir...el caso es que, este finde, como daban malísimo de la muerte pal domingo decidimos que era un buen sitio para pasar un poco de calor, que falta nos hace.






